NUEVA LEY DEL ISSSTE, LO QUE DEBE DECIRSE

 

Existen muchas mentiras que, a través del manejo en el diario vivir comunitario, se hacen verdades; pero también existen muchas verdades que, por las mismas razones se convierten en mentiras y así quedan registradas en la menta y conciencia de quien las oye y asume como propias. Y eso mismo sucede con el manejo que se ha dado, evidentemente con una buena carga partidista, hacia la nueva Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado. De nueva cuenta la fobia hacia un régimen al que los opositores tratarán, por todas las vías, de fastidiar y bloquear los caminos. Un tanto lo mismo que sucedió con el régimen de Vicente Fox Quesada.

Ahora de nueva cuenta impera la sinrazón, la ignorancia y el desconocimiento de las cosas; y lo peor es que éstos se divulgan como verdades. Las reformas a la Ley del ISSSTE representan una solución que tardó mucho tiempo en construirse. Y fue así porque el tema de las pensiones no representa uno que pueda ser tratado y resuelto a la ligera; muchos habrán de coincidir conmigo en el sentido de que dejar claro que no es posible resolver los problemas económicos y sociales de un país con solo seguridad social; las viejas tesis del Estado Benefactor han quedado totalmente rebasadas y en el ámbito público, ahora, es muy necesario saber cuanto tenemos para poder hacer los cálculos de las cuestiones presupuestarias; hoy por hoy, las pensiones son una importante carga financiera para un Estado y más para el mexicano que viene arrastrando viejos desequilibrios desde hace ya varias décadas.

La nueva legislación del ISSSTE se estuvo trabajando desde hace ya algún tiempo; el resultado que ah ora tenemos fue diseñado, en efecto, para el beneficio de los trabajadores sobre todo en el sentido de asegurar los recursos financieros para el pago del régimen pensionario; en esencia, ese fue el espíritu central de esta reforma, además de garantizar la mejor atención médica a los asegurados; en este rubro, no hay recurso que alcance si tenemos un Estado estático que no busque mejores mecanismos de ingreso.

El deterioro de la institución ocasionó que se descuidaran los servicios de salud a cambio del pago de pensiones. Ahora se establece una cuota especial del gobierno para pagar 3.25% del salario por cada trabajador para que se destine a inversión en hospitales, médicos, enfermeras y también evitar que las personas tengan que esperar hasta seis meses para una intervención quirúrgica o dos para recibir un medicamento si es que llega.

Ahora se va a invertir una cantidad muy importante de dinero, lo que contradice la versión que se ha difundido en torno a la privatización del ISSSTE; se van a destinar 50 mil millones de pesos para bombear el PENSIONISSSTE; se van a invertir 28 mil millones adicionales a los 48 mil 500 que ya se invierten en este año para fortalecer todos los servicios de salud, hospitales, clínicas del ISSSTE y los demás servicios que presta esta institución.

La seguridad social no es un rubro fácil; presupuestar en la materia y ser consecuentes con la demanda de los asegurados implica una labor verdaderamente titánica que nos obliga a tener sumo cuidado en cada peso que se asigna. Por ello, es importante resaltar que en torno a la nueva Ley del ISSSTE, hay que ser claros en sus principales postulados que se circunscriben en el siguiente orden de ideas:

a) El ISSSTE no se privatizará; por el contrario, se refrenda el compromiso solidario con la seguridad social de los trabajadores al servicio del Estado;

b) Lo primero y más importante es que esta Ley garantiza a los trabajadores el pago de su pensión;

c) Los recursos para el retiro de los trabajadores serán administrados por un organismo público denominado PENSIONISSSTE y no por una administradora privada. Este fondo administraría durante 3 años en exclusividad los recursos de los trabajadores públicos y no tendría carácter lucrativo, por lo que el ahorro de los trabajadores tendría mayores rendimientos al invertirse en proyectos estratégicos para el desarrollo nacional;

d) Los pensionados y jubilados no pagarán cuota alguna por los servicios que reciben y el Gobierno Federal, por disposición de ley, asumirá el costo íntegro de la nómina de pensiones en curso de pago, así como la de todos los trabajadores que actualmente estén en servicio y se jubilen en el futuro.

e) Será optativo para la generación actual de trabajadores recibir un bono de reconocimiento de antigüedad para migrar a cuentas individuales, sin que de manera alguna pueda hacerse obligatorio.

f) Se duplica el monto de la pensión garantizada.

g) El Estado incrementará sus aportaciones obligatorias a la seguridad social de 19.75 por ciento del salario de cotización a 25.145 por ciento.

h) El Estado aportará una cuota social específica para mejorar los servicios de salud, equivalente al 3.5 por ciento del salario de cotización de cada uno de los trabajadores, lo que representa anualmente recursos adicionales por más de seis mil millones de pesos sólo para este concepto.

i) El Estado aportará una cuota social específica para el fondo de pensiones equivalente al 5.5. por ciento de un salario mínimo.

j) Los cambios paramétricos necesarios para fortalecer la solidaridad entre la actual y las futuras generaciones de trabajadores se ubican en un límite muy inferior al promedio internacional y se aplicarán de manera gradual, reduciendo al mínimo su impacto.

k) La nueva generación de trabajadores tendrá una cuenta individual a la cual se abonarán sus cuotas y las aportaciones del Estado. A demanda de las organizaciones sindicales esta cuenta individual se incrementará y potenciará con un esquema de ahorro solidario en el que, por cada peso que aporte el trabajador, el Estado aportará 3.25 pesos.

La nueva legislación que regula al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, fundamentalmente, va con todo en la concepción de un nuevo esquema pensionario para los trabajadores del Estado Mexicano. Grandes pasos tendrán todavía que darse a efecto de perfeccionar el sistema de seguridad social de nuevo país, y será así porque las sociedades se adaptan a las circunstancias exigibles por las coyunturas. Así se mide el devenir de las sociedades, con nuevos paradigmas, con consensos y disensos, con acuerdos y desacuerdos; es una variable imperecedera del devenir de las sociedades.

Cuando las teorías y los nuevos paradigmas no dan para convencer, sólo queda el flujo de la historia para convencernos de nuestros aciertos y equivocaciones; el nuevo esfuerzo legislativo en materia del ISSSTE indudablemente habrá de consolidarse a través de un tiempo no lejano, y aquéllos inconformes, y me refiero a quienes viven en el eterno conflicto de la contradicción, podrán convencerse o no pero de lo que sí estoy seguro es de que muchos trabajadores, y muchos en verdad, podrán comparar el antes y el después en el manejo de una institución que ha estado sometida a las peores corruptelas en todos sus niveles.


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